Mi lugar como misionero en la Diócesis


Durante tres días el seminario acoge unas jornadas de formación sobre la Misión Diocesana. En la primera sesión tenida en la tarde del lunes, más de 300 agentes de pastoral venidos de distintos puntos de la geografía diocesana reflexionaron sobre "mi lugar como misionero en la diócesis".
Después del saludo inicial por parte del obispo, se tuvo un momento de oración en el que participó un representante de cada arciprestazgo. Por su parte, en la reflexión primera, el vicario general, Antonio Pérez, pedía a los presentes que hicieran memoria de alguna situación o cosa que hubieran "deseado ardientemente". Con ello pretendía focalizar la cuestión de la importancia de tener una Visión, una meta, un fuerte deseo, una pasión por llevar adelante la Misión diocesana, secundando así el sueño de Dios para esta hora y este tiempo de la Iglesia.
La reflexión central, como ocurriera en la mañana con los presbíteros, la desarrolló en dos momentos distintos, José Antonio Sánchez Herrera. El ponente subrayó la importancia de la alegría en el proceso emprendido. Además, empleó la imagen de "los salvavidas" para referirse a los discípulos-misioneros, y resaltó que "hay que alegrarse y hacer fiesta. Somos capaces de alegrar el corazón de Dios"- aseveró.
Por otra parte, Sánchez quiso exponer algunas cuestiones sobre la mística de la Misión, que es la que hace posible "irradiar esperanza". Para ello, los agentes de pastoral han de crecer en la "fe en la victoria obtenida por Cristo", la cual, entre otras cosas, hace experimentar "la alegría que procede de la fe y la esperanza y conduce a la caridad".
En la tarde de este martes Elisuán Delgado invitará a los presentes a "atreverse a soñar" y compartir el sueño de Dios. Y el miércoles, un equipo dirigido por Víctor González, presentará el proyecto Wasting: Lc.24,13-35, que tiene como protagonistas a los pre y adolescentes. 

Comentarios