La presente Carta Pastoral, nos ayuda a reflexionar, sobre la importancia de caminar juntos hacia la acogida, la escucha y la corrección fraterna en la vida comunitaria.
El verano siempre se ha caracterizado como el tiempo propicio, para descansar, reactivarse y retomar posteriormente las actividades y responsabilidades con mayor madurez, compromiso, responsabilidad y fe.

No hay comentarios:
Publicar un comentario