Los cinco Monasterios de Clausura de la diócesis de Tenerife celebran su día


Los próximos días 10 y 11 de junio (Jornada de Oración por los que Oran), se va a entregar a los cinco Monasterios de Clausura presentes en la Diócesis, un cuadro encargado a varios artistas con la imagen de la Virgen Desatanudos. De este modo, en la tarde del sábado, en El Paso, en el encuentro de todas las parroquias de la isla de La Palma, el Obispo hará entrega a la Superiora del Monasterio Cisterciense de la Santísima Trinidad, de Breña Alta, el citado cuadro obra de Domingo Cabrera.
Por otra parte, el domingo a mediodía, en la misa de la Catedral, estarán presentes las monjas y monjes de clausura de los cuatro monasterios que existen en Tenerife. A ellos se les entregará por una parte el farol que es símbolo de la misión Diocesana en marcha y el cuadro de “La desatanudos”. Concretamente, José Carlos Herrera es el autor del que se entregará al Monasterio de San Juan Bautista, de las Hermanas Clarisas, en La laguna; Blanca Rosa Tejera, es la autora del que el Obispo entregará a la superiora del Monasterio de Santa Catalina de Siena, de las Hermanas Dominicas de Clausura, también en La Laguna. Javier Eloy Campos, del cuadro que irá con destino al Monasterio Ntra. Sra. de El Socorro de Güímar- Tenerife, de los hermanos del Instituto del Verbo Encarnado. Jesús Pérez Marichal, del que permanecerá en el Monasterio de la Inmaculada Concepción de las Hermanas Concepcionistas Franciscanas de Garachico.
Este singular modo de presencia pública de toda la vida contemplativa en este año viene enmarcado, por una parte, en el día de oración por los que oran (Pro Orantibus) y por otra, en la misión que está llevando adelante la Diócesis, en la que la oración tiene un papel relevante e imprescindible.
Esta misión secunda la constante llamada del Papa Francisco a ir avanzando hacia una Iglesia “en salida misionera”, que pueda vivir en “estado permanente de misión”. Además, en esta diócesis ha sido puesta en marcha para conmemorar el bicentenario de su creación.
Precisamente, la advocación de la Virgen desatanudos es especialmente querida por el Papa Francisco, quien la “conoció”, durante su estancia en Alemania. Asimismo, el Obispo emérito nivariense, Damián Iguacen, escribió una de sus conocidas “Santa María”, curiosamente a “La que desata nudos”. Esta advocación mariana también está siendo promovida con ocasión de la misión, para que ella acompañe e impulse esta acción pastoral que se prolongará hasta 2020.
“En Santa María Virgen tenemos la experta en desatar nudos difíciles, soltar trabas y deshacer ataduras que nos parecen imposibles (…). No acabamos de soltarnos a una vida en la confianza, en la sinceridad y en la sencillez.” Que Santa María, sostiene Iguacen, que “sabe atar bien sin hacer nudos ciegos, nos ayude y no permita que se hagan nudos indisolubles en nuestra vida; que nunca seamos nosotros nudos que entorpezcan y dificulten”.

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